La alergia al polen o también llamada “alergia de Primavera”, es una alergia considerada estacional debido a que corresponde a la época del año en que las flores liberan granos minúsculos que contienen células espermáticas. Una sola flor puede producir miles de estos granos de polen, los cuales son percibidos como agentes nocivos por las personas con una alergia desarrollada. La respuesta del sistema inmune es crónica, y el organismo se defenderá con una serie de síntomas y además, liberando sustancias en el torrente sanguíneo como la histamina. Esta sustancia es la responsable de los síntomas más comunes de la alergia: estornudos, ojos llorosos, lagrimeo, etc.

La gravedad de la alergia al polen depende de una serie de factores, como el nivel de polen en la atmósfera, la exposición del afectado a ambientes con agentes nocivos, el tipo de polen, etc.  

Los principales síntomas son:

  • Rinitis alérgica
  • Dolor de cabeza
  • Lagrimeo
  • Estornudos
  • Fatiga o cansancio
  • Irritabilidad
  • Ojos llorosos
  • Hinchazón de párpados